Conoce al equipo: Shay Aziz
Durante más de dos décadas, Shay Aziz, ingeniero de aplicaciones de Cimatron Israel, ha ayudado a los fabricantes a resolver retos de mecanizado complejos y a sacar el máximo partido de su tecnología.
Con sede en Rishon LeZion, cerca de Tel Aviv, Shay forma parte del equipo de Cimatron desde hace 26 años. Su trabajo se centra principalmente en desarrollar y personalizar postprocesadores, garantizando que los clientes puedan hacer funcionar sus máquinas CNC de forma eficaz, precisa y fiable en entornos de producción reales.
"Mi objetivo principal es personalizar los postprocesadores para que sean fiables, eficaces y fáciles de usar en entornos de producción reales", afirma Shay. "Un postprocesador bien construido ahorra tiempo, evita errores y garantiza un mecanizado estable y preciso".
Shay trabaja en estrecha colaboración con clientes de todo Israel, proporcionándoles soporte técnico, formación y asistencia in situ. Su experiencia abarca una amplia gama de máquinas y controladores CNC, desde máquinas de 3 ejes a máquinas avanzadas de 5 y 6 ejes, pasando por cabezales angulares, sistemas de cabezales intercambiables y máquinas MTM.
"Disfruto encontrando la solución técnica adecuada para cada cliente, sobre todo cuando trabajo con máquinas complejas y tecnologías de control avanzadas", afirma Shay. "Realmente disfruto de mi trabajo y de la oportunidad continua de aprender, resolver problemas y ayudar a los clientes a tener éxito".
Además de la atención al cliente, Shay representa a Cimatron en exposiciones del sector en Israel e imparte demostraciones de software profesional y seminarios para fabricantes que exploran nuevas soluciones.
La fabricación siempre ha formado parte de la vida de Shay. Su padre era propietario de una empresa de servicios de corte por electroerosión por hilo, donde Shay creció rodeado de máquinas y retos de producción.
"Desde muy pequeño, crecí rodeado de máquinas, plantas de producción y retos reales de fabricación. El negocio formaba parte de nuestra vida cotidiana, y mi padre fue mi primer mentor", dice Shay. "Me enseñó no sólo los aspectos técnicos del mecanizado, sino también la responsabilidad, el compromiso con la calidad y la dedicación a los clientes".
Tras obtener su licenciatura en ingeniería mecánica, se incorporó al negocio familiar, y fue allí donde conoció a Cimatron como cliente.
Poco después, le ofrecieron un puesto en Cimatron.
"Mi padre me dijo que probara durante tres meses", cuenta Shay. "Esos tres meses se convirtieron en 26 años. Mirando atrás, fue una de las mejores decisiones que he tomado nunca. No solo encontré un trabajo, sino un hogar profesional: un lugar donde podía seguir aprendiendo, resolver retos complejos, dar soporte a los clientes y crecer con el sector."
Fuera del trabajo, Shay disfruta jugando al baloncesto, viendo la televisión y pasando tiempo con su familia. Está casado con Michal, profesora de guardería, y tienen tres hijos: Yuval, Raz y Roni.
"Antes de que mi padre falleciera, me dijo que animarme a dar ese paso era una de las decisiones más felices que había tomado", cuenta Shay. "Me dijo que creía que había elegido el camino correcto y que estaba orgulloso de la decisión... y orgulloso de mí".